8/23/’98

Óyeme Tiempo
te maldigo
a ser mi compañero
a soñar destino.
 
Se que fuiste tú…
tú y el padre del viento
los que envenenaron mi licor
(mi copa de amor)
con gotas de aburrimiento.
 
Silbando en la lluvia
Me disfrazo de invierno
guardando en cada gota
un sentimiento.
 
Tendré que retirarme
permanecer callado
mientras se deshace mi sueño de vida
y ver como se desmiente aquella teoría.
 
Bailando al borde del fin
se que se acerca la hora
Tu maldito tik-tak lo anuncia así
¿Qué puedo esperar ahora?
 
Algún día creí que sus ojos eren para mi
y mira donde estoy a solas.
 
Oyeme tiempo
te maldigo
y maldigo cada una de tus horas…
la hora en que nací
y la hora de ahora…
la hora en que la conocí
y  la hora de ahora…
cada hora en que la bese
la hora en que cargue mi pistola
la hora del adiós
y la hora de ahora.
                                     8/23/’98
                                      Rodrigo

 

Anuncios

Acerca de sincalma

Tengo una boca y la se usar lo se por que se mentir...
Esta entrada fue publicada en "Tik-Tak y su Sueño Digital", 1998, poemas. Guarda el enlace permanente.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s