11/2/’99

En una silla yacía exhausta la poesía
cansada como estaba de tanto amar
echando en polvos la vida
la poesía aprendió a cantar.
 
Y cantó la poesía aquel día
como si siempre hubiera sabido cantar
cantó un inventario de lagrimas
un recuento de adioses.
 
Cantó como si cantar fuese un juego
cantó la poesía con tantas ganas
 que el adjetivo se prendió en fuego
y el verbo……..
 
!Ja! el verbo
el verbo aprendió a correr
aprendió a volar
aprendió a silbar, aprendió a nadar
aprendió a caer, aprendió a toser
aprendió a pelear, aprendió a gritar
aprendió a señalar, aprendió a empujar
aprendió a mirar, aprendió a escuchar
aprendió a matar, a cavar, a enterrar                  
aprendió a besar, aprendió a amar
aprendió a esperar
odió esperar
aprendió a llorar, aprendió a extrañar…….
 
Y la poesía no dejaba de cantar
y cantó la poesía
cantó todo el día
cantó a la luna
cantó al sol
cantó al viento
cantó al tiempo……
en fin le canto a dios.
 
Si la vieran
tan triste la poesía
tan alegre su canción
tan alegre porque es del alma
tan triste que nace del corazón.
                                       11/2/99
                                      Rodrigo

 

 

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Acerca de sincalma

Tengo una boca y la se usar lo se por que se mentir...
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