7/15/’00

    Estos adoquines, los amo, los odio. Y es precisamente esa relación “amor/odio”, “deseo/asco” la que me trae hoy aquí como tantas noches antes de esta.
  Camino un rato por la acera, otro por la calle. Una plasta de mierda o lo que es lo mismo, un tekato o un jodío bum gringo… hora de cambiarse a la calle, a los adoquines, hasta que tropiece de nuevo, hasta que me enrede en otro hombrecito de piedra, en un fantasma azul grisáceo que se divierte haciéndome perder el balance, lo que ahora con esta pata mala no es muy difícil de lograr… pa’ la acera de nuevo…“!hasta horita cabrón adoquín!”.
  Bueno, estoy en la San Sebastián. No se que es la San Sebastián por el gentío, en realidad la calle esta desierta, es martes, nunca hay mucha gente los martes. No sé que es la San Sebastián por la barras: Nono’s, El Patio de Sam, El Boqueron, Los Balcones, El Escenario (¡perdón!), Rumba… no. Sé que es la San Sebastián por que… ¡porque es la única jodía calle de San Juan a la que le sé el nombre! ¿la única? Bueno, no. También se la Fortaleza pero solo porque hay esta la Fortaleza. Y bueno la Norzagaray, pero técnicamente eso es La Perla y eso es como otro zip-code o algo así.
  Miro en El Boquerón a ver si esta mi hermano Luis… miro… miro… no está… “¡hola Percy!”… tengo que saludar a Persy, el tipo me cae bien, además siempre es bueno que el bar tender se lleve bien con uno y sé que sabes a lo que me refiero. Pero solo entro en El Boquerón si es con Luis, no sé, vicio, costumbre, ética, conveniencia… algo así pero no está Luis, no entro.
  El Patio… ¿hum? No creo
  Nono’s, deja ver… ¿hum? no.
  Voy pa’bajo. No sé porque siempre hago lo mismo, no pienso entrar en ninguno de esos sitios pero tengo que pasar por ellos, supongo que soy un animal de costumbre.
  Acera… acera… !mierda!… calle… calle… calle… adoquín… tropiezo… ¡puñeta la pierna! acera… acera…
  El Batey. Decadencia. No sé, pero entre las paredes to’pintas con milenarios y borrachos jerogrificos. La oscuridad. Los sillones con cojines rotos que no se que tienen pero sales con un picor en la espalda que tienes que cogerte un break y to’… y la música… los discos… esos 45 rayaos en la “Rockola Digital ‘no sé qué puñeta’ System” que es contemporánea mía y de digital solo tiene el nombre… aquí, en El Batey, me siento bien, a gusto, en mi sitio.
“R.E.S.P.E.C.T. (just a Little bit)”
“Un presidente y una Heineken”
“¿presidente?”
“whiskey… 151… y 7Up”
“¿Dewars?”
“Black… y así de 7Up…un poquito”
¡Siete pesos!… ¡esto esta cabrón! No es fácil ser alcohólico en San Juan. Por eso el resto de la semana lo paso sentao’ en la acera, en “el mini”… con Chele. Haineken,$1.50. Red Label, diesi algo (¡la botella!)… bebo el triple y me sobra pa’ comer.la diferencia: El Batey… decadente. La acera… patético.
  ¡Qué bueno! hoy está el chamaco en la barra. La muchacha me cae mejor, es bien cool, asi buchita, tatuajes, pelito corto, pantalones de hombre… bueno en fin… ¡e’la actitú! (it’s all about the attitude). Me trata mal y to’… no digo, bien cool. Pero el chamaco este me prepara mejor el presidente (menos 7Up, mas 151… esa es la clave).
  Antes me bajaba las heinies con whisky straight (Black Label, thank you) pero sumando y restando salgo mejor con el presidente… cuesta lo mismo, la misma cantidad de whisky… es como si el 151 y la 7Up fueran por la casa. Aunque si se ahorran el hielo (y la 7Up) tendría más espacio pa’ 151… tengo que preguntarle al chamaco si se puede… no creo que haya problema.
  Me siento en la esquina al lao’ de la vellonera, de la “Rockola Digital ‘no sé qué puñeta’ System”. La mesita es cómoda y la lámpara del techo me sirve por si quiero escribir (lo que siempre hago) o pa’ leer Bukowski (buena lectura pa’este sitio).
  Siempre vengo solo. Me gusta estar solo (aunque odio la soledad). A veces vengo con Mariel, pero nos sentamos en la otra esquina, al lao’ de la ventana, la esquina oscura. Nos sentamos ahí (“imagine all the people”) a hablar de Jayuya, de nuestra infancia o a hablar de Sabina (siempre hablamos de Sabina). También hablamos de mi poesía, de mi miedo  a la poesía, a ser poeta, del tiempo… Y no se porque, pero algo tiene esta esquina que siempre terminamos hablando (además de Joanne y la vez que se quito los pantis y se sentó en la “Rockola Digital ‘no sé qué puñeta’ System” y bailando habría y serraba las piernas como ofreciéndome lo que termino dándome) de religión, del otro mundo y de el egoísmo de dios y lo injusto que es el cristianismo con nosotros los amantes (entiéndase, los que vivimos para amar).
“!Bye Bye Miss American Pie!”
  Me voy, tengo hambre. Voy pal gaucho.
“! and I did it my way!”
  Acera… acera… Don Pablo…
“whisky streight”
acera… acera… tekato… calle… calle…
“No tengo”
 “¡Acho una peseta na’ma’!”
“¡No tengo!”
“Que dio’ te bendiga”
“A tu madre cabrón!”
  La guagua… el bastón… el bulto… los discos… Sabina…
(“acertó quien “el templo del morbo” le puso a este bar”).
                                                                                        7/15/’00
                                                                                        Rodrigo
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Acerca de sincalma

Tengo una boca y la se usar lo se por que se mentir...
Esta entrada fue publicada en "Dandole una oportunida al cuero o La necesidad se adueña del poeta", 2000, desvarios. Guarda el enlace permanente.

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